Francisco
Hernández Díaz (Melilla, 18 de diciembre de 1932 - Vélez-Málaga, 5 de abril de
2012) fue un pintor y dibujante español.
De formación autodidacta, estudió dos años en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Dibujante precoz, realizó a los 13 años un cuadro que actualmente se conserva en la iglesia del Trapiche (Vélez-Málaga). Su trayectoria artística se desarrolló entre el clasicismo y la modernidad, con influencias tanto de autores como José Gutiérrez Solana como de los grafitos urbanos contemporáneos.
Casado, con tres hijas y un hijo, el pintor ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Madrid en la década de los 50. Algunos críticos lo consideran uno de los grandes representantes de la nueva figuración española. Con 14 años pintó el Vía Crucis de la iglesia de El Trapiche Vélez-Málaga). La Costa del Sol es una auténtica ruta de murales de Francisco Hernández, como lo demuestran los frescos que posee en la iglesia de El Salvador de Nerja, la iglesia parroquial de Cómpeta, los templos de San Juan y San Francisco en Vélez-Málaga, la iglesia de Benagalbón, las parroquias de Miraflores de los Ángeles, San Julián , Virgen de la Paloma en Málaga, y en San Pedro de Alcántara.
Obras suyas están presentes en museos de todo el mundo, como es el caso del Museo Vaticano, la Catedral de Málaga, en museos de Málaga y centros culturales de la Diputación, el Ayuntamiento de Madrid e importantes colecciones particulares.
En la década de los 60, Salvador Dalí comentó a un periodista catalán que su sucesor sería un joven dibujante y pintor, que vivía Málaga, refiriéndose a Francisco Hernández
Gran parte de su obra es religiosa, tanto en óleo, como grandes dibujos a plumilla, donde se refleja su gran respeto a la figura de Jesucristo.
Entre sus obras destacan El Tríptico de Venecia (1966) de la colección del Ayuntamiento de Málaga; Familia Morales (1966), colección particular de Madrid, y Alegoría al Cante Jondo (1974).
De formación autodidacta, estudió dos años en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Dibujante precoz, realizó a los 13 años un cuadro que actualmente se conserva en la iglesia del Trapiche (Vélez-Málaga). Su trayectoria artística se desarrolló entre el clasicismo y la modernidad, con influencias tanto de autores como José Gutiérrez Solana como de los grafitos urbanos contemporáneos.
Casado, con tres hijas y un hijo, el pintor ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Madrid en la década de los 50. Algunos críticos lo consideran uno de los grandes representantes de la nueva figuración española. Con 14 años pintó el Vía Crucis de la iglesia de El Trapiche Vélez-Málaga). La Costa del Sol es una auténtica ruta de murales de Francisco Hernández, como lo demuestran los frescos que posee en la iglesia de El Salvador de Nerja, la iglesia parroquial de Cómpeta, los templos de San Juan y San Francisco en Vélez-Málaga, la iglesia de Benagalbón, las parroquias de Miraflores de los Ángeles, San Julián , Virgen de la Paloma en Málaga, y en San Pedro de Alcántara.
Obras suyas están presentes en museos de todo el mundo, como es el caso del Museo Vaticano, la Catedral de Málaga, en museos de Málaga y centros culturales de la Diputación, el Ayuntamiento de Madrid e importantes colecciones particulares.
En la década de los 60, Salvador Dalí comentó a un periodista catalán que su sucesor sería un joven dibujante y pintor, que vivía Málaga, refiriéndose a Francisco Hernández
Gran parte de su obra es religiosa, tanto en óleo, como grandes dibujos a plumilla, donde se refleja su gran respeto a la figura de Jesucristo.
Entre sus obras destacan El Tríptico de Venecia (1966) de la colección del Ayuntamiento de Málaga; Familia Morales (1966), colección particular de Madrid, y Alegoría al Cante Jondo (1974).
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